Hay miles de motivos por los que puedes tener que dejar que tu hijo duerma fuera de casa. Si es la primera vez, posiblemente, sea en casa de los abuelos. Es una de las opciones que nos da más tranquilidad, siempre que estemos seguros de que ellos quieran y puedan ocuparse del niño.

Dormir en casa de los abuelos es una experiencia muy especial para los niños. Son momentos en los que se fortalece el vínculo entre nuestros hijos y nuestros padres, ya que comparten actividades especiales como el cuento de las noches o despertarse por las mañanas.

Para que la primera noche en casa de los abuelos sea un éxito debemos de cuidar estos detalles:

  • Comentar con los abuelos los "hábitos" que tiene el pequeño. Por ejemplo, explicarle si el niño duerme con la luz apagada o encendida, si se toma un vaso de leche antes de ir a la cama u otros detalles que les puedan facilitar que el niño se encuentre cómodo en su casa.
  • Preparar la maleta con las cosas del niño. Aunque sea sólo una noche hay que organizar la maleta del niño con las cosas que pueda necesitar. Compartir esta tarea con él le ayudará a sentir como algo natural dormir en casa de los abuelos. Tener organizadas sus cosas en su propia maleta infantil les aporta seguridad y autonomía.
  • Es importante que además de prepararles el pijama y la ropa que necesiten para el día siguiente  metan en la maleta su juguete favorito.
  • Un espacio exclusivo en casa de los abuelos. Una buena forma para que el niño se sienta en casa de los abuelos como en su propia casa es tener un lugar exclusivo para sus juguetes. Así el niño notará que tiene su propio espacio en la casa de los abuelos.

Una buena idea puede ser que los abuelos rescaten algunos juguetes de cuando sus papás eran pequeños. Así podrán contarles a los niños anécdotas de cuando ellos también lo fueron.

Poder contar con los abuelos es una gran ayuda ya que son una fuente de experiencia para los niños. Si tienes la suerte de poder contar con unos abuelos que les guste disfrutar de sus nietos aprovéchala.